Para muchos esta operatoria es desconocida o quizás las sintieron nombrar alguna vez, aunque siempre con la duda  de “qué serán?”. Hoy te acercamos esta posibilidad de invertir de forma similar a los “plazo fijos/préstamos bancarios”.

Las Cauciones son préstamos a corto plazo (a partir de 7 días hasta 30 días, habiendo mayores plazos no utilizados con frecuencia), pero a diferencia de los plazos fijos, no se le presta el dinero al banco, sino que quien entrega los fondos se los brinda a otro inversor. Hoy son muy buscadas por su gran liquidez, flexibilidad, seguridad y rentabilidad.

Ahora qué sabemos que son, veamos cómo es su operatoria:

  • Existen 2 partes, el Colocador y el Tomador.
  • El Colocador entrega el dinero, y el Tomador es quien recibe el dinero depositando a cambio unos Títulos en garantía de la operatoria.
  • Al vencimiento, el Colocador recibe el dinero prestado más los intereses correspondientes. El Tomador debe entregar el dinero más los intereses, y a cambio vuelve a recibir sus Títulos puestos en garantía oportunamente.
  • ¿Qué sucede si el Tomador no devuelve el dinero al vencimiento? En este caso el Mercado de Valores (quien custodia los Títulos en garantía), venderá la garantía del Tomador y así entregando al Colocador su dinero más intereses que le corresponde.

Siendo una alternativa muy versátil puede convertirse para algunos una forma de financiamiento y para otros una forma de ahorro. Esto se debe a que para quien necesita efectivo a muy corto plazo y no desea desprenderse de sus títulos, la caución es una alternativa de financiamiento muy atractiva por su sencillez, agilidad y bajas tasas. Para el colocador es una suerte de préstamo a un tercero garantizado por títulos públicos o acciones, que este último aporta.

Esto convierte a las cauciones en una alternativa muy atractiva para los inversores de perfil conservador, o como refugio de valor en épocas en que el mercado presenta una alta volatilidad.

Hasta aquí podemos ver que es muy similar con el “Plazo Fijo Bancario”, pero ¿en qué se diferencian?

VENTAJAS:

  • Mejores Tasas, tanto para el Colocador como para el Tomador. Mayor rentabilidad.
  • Pueden realizarse a menores tiempos y así poder disponer del dinero antes. Gran flexibilidad.
  • Seguras ya que en caso de impago por parte del Tomador existe una garantía para el Colocador.
  • Son el segundo instrumento más operado luego de los Títulos Públicos, lo que las hacen un instrumento muy liquido.

Aquí te brindamos un ejemplo de cada una:

CAUCIÓN TOMADORA:

CAUCIÓN COLOCADORA: